Buscador
Buscador

Casa reformada

Una casa para enamorarse de la Navidad

Los techos altos, la abundante luz natural y un encantador aire señorial son algunos de los atractivos de este piso que enamoraron a su actual propietaria. 

22/12/2017 Realización: Pilar Perea. Fotos: Patricia Gallego. Texto: Marta Sanz.

Su ubicación en pleno corazón de Madrid y los dos balcones a una de las calles más emblemáticas del elegante barrio de Salamanca enamoraron a la dueña de esta vivienda, Catherine Martín, inversora inglesa y propietaria de Madrid Boutique Properties, que no dudó en adquirirla en cuanto la vio. Ubicada en un edificio de principios del siglo XX, la casa contaba con mucho potencial, si bien necesitaba una rehabilitación tanto de la distribución como de los materiales y acabados.

Del proyecto de reforma integral se encargó el equipo de AA Arquitectos, Antonia Salva Llompart y Ana Rodriguez Mendez. 

La premisa inicial fue conseguir un piso funcional y moderno, lo cual requería tirar tabiques y diseñar una nueva organización. La vivienda pasó de tener tres habitaciones, un salón estrecho, la cocina al fondo y un solo baño, a disfrutar de una distribución más ordenada. Se reservó la parte de la casa donde se encuentran las ventanas y contraventanas balconeras para ubicar una desahogada zona común, con estar y comedor. Además, se crearon dos dormitorios, dos baños y la cocina, ubicada ahora junto al salón, se renovó por completo y se distribuyó en dos zonas. La primera se compone de un gran mural, de suelo a techo, donde se agruparon muebles y electrodomésticos. La segunda es una península que acoge el fregadero y hace las veces de barra de desayunos, además de delimitar la cocina propiamente dicha del resto de la vivienda.

El suelo original se sustituyó por tarima de roble color miel en toda la casa, excepto en la cocina y los baños, donde se colocó baldosa cerámica. Las paredes se alisaron y se pintaron en tonos neutros, si bien para uno de los frentes del salón se eligió un intenso azul añil, que pone un punto moderno y fresco al espacio. En cuanto a la carpintería, Catherine quisó recuperar tanto las puertas como las ventanas –dos abalconadas y otras diez que dan a patios interiores–. Se restauraron y el vidrio se sustituyó, en unos casos, por cristal esmerilado y, en otros, por un doble acristalamiento que garantizase el aislamiento térmico y acústico. Las contraventanas, al no ser las originales de la vivienda, se hicieron totalmente nuevas.

Catherine jugó con una paleta de tonos neutros, que dinamizó empleando pinceladas de otros más fuertes, entre los que destaca el azul y el rojo. Muebles hechos a medida, como el sofá, la mesa de centro o el cabecero del dormitorio principal, se combinaron con diseños contemporáneos y piezas singulares, como la alfombra de la zona de estar, de una firma inglesa especializada en fabricar textiles a partir de botellas de plástico reciclado. El arte, con lienzos originales, también ayudó a dotar de personalidad a los espacios.

Publicidad

Ver más articulos